EL VIRUS HUMANO, GLORIA CHÁVEZ VÁSQUEZ

No comments

Qué le pasa a usted hombre! ¿No se da cuenta de que lo están mirando?

Desde afuera. Desde allá, tras ese sol luminoso hay un microscopio apuntando a usted. No. No quise decir telescopio. Como dije primero, es un microscopio electrónico y están observando sus movimientos.

¿Qué le importa que le observen?

No se desanime, con un poco de paciencia le llegará a importar lo suficiente como para sentirse importante.

Pero, no se sienta importante. No se deje llevar por sus impulsos. Piense. Razone y dese cuenta de que si le están observando con un microscopio, es porque debe de ser usted muy pequeño. Y sin sentirlo realmente, si usted adquiere conciencia de esta pequeñez, le va a entrar una claustrofobia tan aguda que habrá que buscarle un terapista rápidamente.

Respire, deténgase y respire de nuevo. Todo el aire del universo es suyo y esa conciencia de lo infinito le amenaza con la acrofobia. Quienquiera que lo observe no desea más que someterlo a un análisis. A un estudio detallado de su persona o, digamos más apropiadamente, de su partícula.

Muévase todo lo que quiera, desde luego, el espacio en que usted se mueve es relativamente infinito, así que no importa que usted corra sin parar por largo tiempo. No avanzará mucho. No cubrirá toda la distancia necesaria para salir del radio de observación. Y suponiendo que lo logre, una pinza tan desordenadamente gigantesca, tanto que ni usted se hará consciente de su forma y la interpretará como una energía, o una fuerza cualquiera, le devolverá a su lugar epicéntrico.

Pero no se desespere; si usted agudiza la visión y tiene un poco de fe, verá a un par de personas en idéntica situación. No se preocupe por ellas; están igualmente preocupadas en su propia supervivencia.

Concéntrese en lo suyo. Como verá, la luz cambia en intensidad y a veces de colores. Una y otra vez algo como una lluvia de sabores cáusticos y temperaturas variables cae sobre su cuerpo. A veces hay truenos persistentes. De vez en cuando hay un terremoto y el cielo se oscurece como un eclipse. En cada uno de estos momentos, usted y su corazón palpitan al compás de la muerte. Su observador acaba de descubrir en usted algo muy importante.

Se le acaba de identificar, se le ha dado un nombre…

Es usted el virus humano, causante de la enfermedad más temida en el universo, la que desata explosiones de energía en cadena. El microbio atómico que ataca las regiones del cuerpo universal a la que pertenece esta criatura que lo está clasificando.

 

1                                                                                                    6De la colección de cuentos Opus Americanus.

Mérida, Yucatán, 1974. Escritor, promotor cultural, poeta, productor de televisión y radio, locutor, conferencista y editor. Autor, entre otros libros, de "Presagios", "Cartas para la hoguera" y "A la deriva del infinito".

Gabriel AvilésEL VIRUS HUMANO, GLORIA CHÁVEZ VÁSQUEZ

Related Posts

HABITUAL ASFIXIA

Esta tarde, la añoranza invita al pasado A quedarse en las esquelas de mi memoria Así, mi abuela resurge cantando algún bolero Mientras recorro su casa Hoy, derruida por esquiva herrumbre   Todo se deslíe en agua Y en esa agua queda mi infancia Jugando con espectros aún en el anochecer Trato de rescatarla Vociferando

LA EXPIRACIÓN, NORMA SALAZAR

La expiración es una evidencia que perennemente ha estado vigente en toda historia de nuestra humanidad, cada sociedad brinda sus dispares enfoques y reacciones ante la muerte y ésta se especifica a su posición del mundo, su disertación es una médula de interés por disímiles disciplinas entre las que destacan como la sociología, la teología,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *